Laboratorio de ensayos destructivos
Entregamos datos concretos sobre microdureza, tracción y flexión, no promesas. Cada prueba está diseñada para revelar el límite real de tu aleación.
Obtenés un perfil completo de dureza Vickers en zonas críticas como bordes, soldaduras y centros. Detectamos gradientes de fase gamma prima que otros métodos pasan por alto.
Registramos el comportamiento completo bajo carga uniaxial: límite elástico, resistencia máxima y elongación total. Tus datos de tracción incluyen análisis de superficie de fractura por microscopía.
Determinamos KIC con probetas entalladas de aluminio 7075-T6 y aceros de alta resiliencia. Identificamos la transición dúctil-frágil según velocidad de carga.
Cada ensayo incluye mapas de dureza, gráficos de tracción y análisis fractográfico. Recibís sugerencias concretas para ajustar tratamientos térmicos o procesos de conformado.
Desde la recepción de la probeta hasta la entrega del informe final. Priorizamos ensayos críticos para que no retrases tu desarrollo de aleación o control de calidad.
Por qué nuestros ensayos marcan la diferencia
Realizamos más de 200 indentaciones por muestra, distribuidas en zonas de borde, centro y soldadura. Esto permite detectar gradientes de dureza que un ensayo puntual oculta. En aleaciones Inconel 718, por ejemplo, identificamos variaciones de hasta 40 HV asociadas a la precipitación de fases gamma prima.
Nuestras máquinas servo-hidráulicas registran la curva esfuerzo-deformación completa hasta la fractura. Para aceros DP 980, medimos una resistencia máxima promedio de 1020 MPa con una elongación del 12%. Cada probeta se analiza después en microscopía electrónica para correlacionar el modo de falla con la microestructura.
Determinamos la tenacidad a la fractura KIC en aleaciones de aluminio 7075-T6 mediante ensayos de flexión en tres puntos. Los resultados muestran una resistencia a flexión de 580 MPa y una tenacidad de 28 MPa·m^0.5. La transición dúctil-frágil se evalúa a distintas velocidades de carga, algo que los laboratorios convencionales no ofrecen.
Cada ensayo genera un informe con mapas de contorno, curvas originales y análisis fractográfico. Los datos se entregan en formato abierto para su revisión por terceros. Esto no es un certificado genérico: es un expediente técnico que permite reproducir el ensayo en cualquier momento.
Respuestas claras sobre microdureza, tracción y flexión en aleaciones ferrosas de alta resiliencia.
Aceptamos probetas cilíndricas y planas de aleaciones ferrosas con espesor mínimo de 3 mm. La superficie debe estar pulida con acabado espejo para garantizar indentaciones precisas. Para piezas con geometría compleja, solicitamos una muestra representativa de la sección crítica.
El ensayo en sí dura entre 15 y 30 minutos por probeta, incluyendo montaje y registro de datos. La preparación metalográfica y el análisis de fractura posteriores pueden agregar hasta dos días hábiles. Entregamos el informe completo con curvas esfuerzo-deformación y microfotografías de la superficie de rotura.
Sí, es uno de nuestros procedimientos estándar. Trabajamos con probetas tipo Charpy y SENB, con entalla mecanizada por electroerosión. Medimos carga máxima, deflexión y calculamos la tenacidad a la fractura KIC. El método sigue la norma ASTM E1820 para materiales metálicos.
Necesitamos el tipo de aleación, dimensiones aproximadas de la probeta, el ensayo específico (microdureza, tracción o flexión) y la norma de referencia si aplica. También es útil conocer el tratamiento térmico previo y el objetivo del análisis. Con esos datos preparamos una cotización detallada en 48 horas.
Sí, incluimos una sección de interpretación técnica en cada informe. Nuestros ingenieros explican los gradientes de dureza, los modos de falla y las correlaciones microestructurales. Si lo requiere, podemos agendar una videollamada para revisar los hallazgos y discutir recomendaciones para optimizar el proceso de fabricación.